El pico Aspe es la cima más alta de los Valles Occidentales y una de las ascensiones más desafiantes que puedes hacer en La Jacetania.

Este pico se encuentra en el valle de Aísa y desde sus 2.645 metros de altura tendrás unas maravillosas vistas de esta parte del Pirineo.
En este post te voy a contar todo lo que necesitas saber para subir al pico Aspe por la cara sur, la ruta más habitual. ¡Allá vamos!
Datos técnicos de la ruta al Pico Aspe
La ascensión al pico Aspe no es técnicamente difícil, pero exige tener costumbre de caminar por terrenos de alta montaña y estar habituado a superar este tipo de desniveles.

Los detalles de esta ruta por su cara sur serían los siguientes:
- Distancia total: 9,6 kilómetros.
- Punto de inicio de la ruta: aparcamiento de La Cleta.
- Desnivel acumulado: 1.160 metros.
- Dificultad: Moderada por el fuerte desnivel.
- Tipo de ruta: Lineal, ida y vuelta por el mismo camino.
- Tiempo estimado: 5 horas.
- Características del terreno: Senda con pendiente, un tramo de lapiaz y parte final con mucha roca. Solo una trepada sencilla.
- Altitud máxima: 2.645 metros (cima del pico Aspe).
- Estación recomendada: Verano y principio de otoño. Si vas en otra época y aún hay nieve, hay que llevar el equipo adecuado.
- Estado del sendero: Señalizado y claro excepto en la zona de lapiaz, en la que hay que prestar mucha atención a los hitos.
Por el tipo de terreno es necesario llevar calzado técnico, zapatilla o bota de trekking. Lleva ropa adecuada para la temporada y consulta el tiempo.
También agua suficiente para realizar la actividad, ya que no encontrarás durante la ruta. Y algo de comida para reponer fuerzas.
Durante la ruta al pico Aspe no encontrarás nada de sombra, así que es muy recomendable iniciar pronto la ruta y llevar protección solar.
📈 En nuestro perfil de wikiloc encontrarás el track de esta ruta al pico Aspe y de otras muchas excursiones que hemos realizado por el Pirineo.
Cómo llegar al aparcamiento de La Cleta
El aparcamiento de La Cleta se encuentra al final del valle de Aísa. Es el último lugar al que se puede llegar en coche por una carretera que está en buen estado, pero que es estrecha.

No encontrarás un aparcamiento como tal, tendrás que dejar el coche en la cuneta. En función del punto desde el que vengas, tendrás diferentes opciones para llegar al aparcamiento de La Cleta.
Si vienes desde Huesca, tendrás dos opciones para llegar a Aísa:
■ La carretera que va por el puerto de Borau. Según el GPS es un poco más rápida, aunque la carretera es bastante mala. A mí no me gusta demasiado.
■ Entrar a Jaca para seguir por la carretera A-2605 hasta llegar a Aísa. El buen estado de la carretera compensa el que te pueda costar 2 minutos más llegar.
Si vienes desde Navarra, lo mejor es que tomes la salida de Ascara en la autovía y sigas por la carretera secundaria hasta llegar a Aísa. A partir de ahí el camino es común.
Ruta al pico Aspe paso a paso
Tras dejar el coche en el aparcamiento de La Cleta, atravesaremos la valla verde que da acceso al valle y cuya puerta debe permanecer siempre cerrada por el ganado.

Seguiremos por la pista forestal durante un corto tramo de fuerte desnivel hasta que aparezca ante nuestros ojos el valle de Igüer, especialmente bonito durante la época de deshielo.

Enseguida veremos un poste indicativo con las diferentes rutas que se pueden hacer en la zona como la sencilla ruta al circo de Igüer y el valle de Rigüelo.

Nosotros giraremos a la derecha para atravesar el barranco de Igüer, que en esta época ya no lleva demasiado caudal, y comenzar a subir de manera directa hacia el pico Aspe.

En esta primera parte del camino verás muchas intersecciones con caminos a la izquierda y a la derecha que permiten recorrer las diferentes partes del valle.

Para subir al pico Aspe seguiremos siempre de frente. Aunque veas una cruz blanca y roja en la piedra, ese es el camino a seguir hacia el pico Aspe
💡 La cruz en la roca únicamente nos indica que ese camino no pertenece al GR11.
El camino, claro en todo momento, nos llevará hasta una pequeña brecha en la pared que nos permitirá subir a la loma para continuar con la ascensión.

El resalte se supera sin mayor problema, únicamente apoyaremos las manos en un punto para ayudarnos un poco en la progresión.

Seguiremos pues ascendiendo por la loma herbosa mediante zig zags por un sendero claro hasta llegar a una zona con bastante piedra suelta que nos llevará al lapiaz.

En esta zona, por muchas fotos que pongamos, es imposible mostrar cual es el camino. De hecho hay tres caminos posibles para superar esta zona kárstica:

■ Seguir los hitos de la izquierda: Te llevarán por la parte alta del lapiaz hasta la parte izquierda del Paso de la Garganta de Aspe.
■ Seguir los hitos del centro: Siguiendo este camino saldremos de frente al Paso de la Garganta de Aspe. Tendremos que ayudarnos con las manos y tener cuidado con las grietas, algunas bastante profundas.
■ Seguir los hitos de la derecha: Seguiremos los hitos hasta llegar a una senda que nos llevará a una pequeña trepada.
Aunque los tres son válidos, solo hay que seguir los hitos que marquen el camino que veamos más asequible, para mi el más sencillo es el que va por la parte derecha.
Será el que seguiremos y que tras unos pocos metros nos llevará a una zona herbosa en la que ya veremos un camino claro hasta llegar a una sencilla chimenea.

La chimenea tiene solo unos pocos metros y hay buenos agarres, es bastante sencilla. Si la quieres evitar, deberás ir por el centro o la parte alta de la zona kárstica.

Superada la chimenea, subiremos por una zona rocosa en la que encontraremos un camino más o menos evidente que nos llevará hasta la Brecha de Aspe.

Destreparemos un par de metros, cruzaremos el cuello y comenzaremos la subida a la cima del pico Aspe guiándonos por los hitos que veamos.

Aunque pueda parecer que no hay un camino claro y que nos va a costar subir, es realmente sencillo y se sube caminando sin problema.

Una vez en la cima del pico Aspe, a 2.645 metros, solo queda descansar, reponer fuerzas, y disfrutar de las maravillosas vistas de la parte más occidental del Pirineo.

A la derecha tenemos en primer plano el pico de la Garganta de Aisa, el Sombrero y los Mallos de Lecherines. Al fondo, Collarada y la cresta que forman la Pala de Ip, La Tronquera y La Moleta

A la izquierda tendremos las principales cimas de los Valles Occidentales, a muchas de ellas hemos subido también. Bisaurín, Castillo de Acher, Petrechema o la Mesa de los Tres Reyes, que separa Aragón, Navarra y Francia.

También veremos a nuestros pies Candanchú, el valle de Canal Roya y la estación de Astún. Al fondo, el pico Midi d’Ossau, visible desde todas las cimas de esta zona del Pirineo.

Tras disfrutar del paisaje desde las alturas, solo queda regresar por el mismo camino al aparcamiento de La Cleta. Prestando un poco de atención en las zonas un poco más técnicas se baja sin problema.
¿Dónde alojarse para subir al pico Aspe?
Si buscas alojarte lo más cerca del inicio del pico Aspe, tu mejor opción es Aísa. Es el pueblo más grande del valle y en el que más opciones de alojamiento encontrarás.

Si además de esta ruta quieres explorar otras zonas del Pirineo, busca alojamiento en Jaca. Se encuentra a una 1 hora en coche de buena parte de los puntos de interés de Huesca.
¿Qué más ver en el valle de Aísa?
El valle de Aísa es perfecto para una escapada de fin de semana. Además de subir al pico Aspe, podrás conocer sus pueblos o hacer alguna otra ruta más sencilla:

■ Visita los pueblos del valle de Aísa y recorre sus calles: Aísa, Sinués y Esposa.
■ Disfruta de la gastronomía local en la borda Juan Ramón, en el Restaurante Valle de Aísa o en la Posada Naturista Las Tiesas Altas.
■ Conoce otros rincones preciosos del valle de Aísa como el Hayedo de Abi o la Cascada de Sibiscal.
Todos estos lugares y actividades te las contamos con mucho más detalle en nuestro post sobre el valle de Aísa. Esperamos que disfrutes de esta zona del Pirineo de Huesca.

