Hoy te traemos uno de esos rincones escondidos en la Sierra de Guara que merece mucho la pena visitar. El embalse de Vadiello junto a sus mallos y el pico Borón forman una imagen de postal. ¿o no?

Aunque son conocidos como los mallos de Vadiello, su nombre es mallos de Ligüerri y al igual que los de Riglos o Agüero, son impresionantes.
Se trata de una zona perfecta para realizar actividades al aire libre como escalada, btt o, como te proponemos nosotros en este post, senderismo.

Ademas del embalse de Vadiello y lo mallos de Ligüerri, esta excursión nos llevará hasta el Huevo de San Cosme, otra curiosa roca.
Cómo llegar a los Mallos de Vadiello
El embalse de Vadiello se encuentra en plena Sierra de Guara, muy cerca de la ciudad de Huesca. Para llegar a él deberás tomar el desvío en la N-240 a Loporzano.
Una vez lo cojas, solo tienes que seguir recto por la carretera hasta llegar al parking de la central hidroeléctrica, en la que hay zona de aparcamiento a ambos lados de la carretera.
Te dejamos la ubicación exacta:
Aparcamiento mallos de Vadiello en maps
La carretera se encuentra en buen estado y las vistas del cañón creado por el río Guatizalema merecen mucho la pena.
Datos técnicos de esta ruta en Vadiello
Se trata de una sencilla ruta de senderismo que te permite conocer en detalle esta bonita zona de la Sierra de Guara.

Partiendo del aparcamiento, bordearemos el embalse de Vadiello hasta llegar al desvío del esconxuradero (1), bajaremos hacia el barranco y subiremos hasta las ermitas de San Damian y San Cosme (2).
Continuaremos por el camino de las ermitas de Vadiello hasta el punto (3) donde nos desviaremos hacia el Huevo de San Cosme (4). Regresaremos sobre nuestros pasos y continuaremos hacia el Alto de la Carrasca (5), desde donde bajaremos hasta llegar de nuevo al embalse de Vadiello.
En total son 11,73 km con un desnivel positivo de 357 m que a nosotros nos costaron 2h y media completar a un ritmo tranquilo.
Ruta circular embalse de Vadiello – huevo de San Cosme – embalse de Vadiello
Comenzaremos la ruta desde el parking que indicábamos más arriba, y atravesaremos el túnel que da acceso a la presa del embalse de Vadiello.

Desde la presa comienza un camino de subida por pista que nos llevará hasta el desvío que tenemos que coger (1) mientras bordeamos parte del embalse, que en esta época (mes de febrero) y tras meses de sequía, está bastante vacío.

En el desvío te encontrarás con un esconxuradero, lugar en el que realizaban rituales con los que se pretendía influir sobre el clima en función de las necesidades que hubiera en ese momento.

El poste que ves en la foto nos indica el comienzo del camino, que en ligera bajada nos irá introduciendo en el barranco hasta llegar a una pequeña zona de bosque. Nos recordó mucho a los bosques de Garajonay en La Gomera.

Tras atravesarlo, comenzaremos a subir hacia la ermita de San Cosme y San Damián (2). Estas ermitas se encuentran cerradas, así que no es posible visitarla a excepción del día en el que se realiza la romería.
Desde este punto volveremos a caminar por pista hasta el desvío hacia el huevo de San Cosme (3). En esta parte del camino te encontrarás con las demás ermitas de Vadiello, aunque la mayoría de ellas se encuentran en ruinas.

Por orden serían: Ermita de San Miguel – Ermita de San Úrbez – Ermita Fuensanta – Ermita de San Gregorio – Ermita de la Fabana
Después de andar 700 metros desde la última ermita, encontrarás a mano izquierda el desvío hacia el Huevo de San Cosme (3), la parte más bonita de la excursión.

Tras superar un fuerte pero corto repecho, continuaremos unos pocos metros hasta adentrarnos en una zona de bosque conocida como el bosque encantado.

El bosque encantado es un bosque de encinas que tendremos que atravesar hasta llegar a la base del huevo de San Cosme, lugar en el que se acaba el camino.

Fue la parte que más nos gustó de la excursión junto a los mallos de Ligüerri.
Las mejores vistas las vas a tener desde este pequeño resalte que se encuentra a la derecha del camino principal. Está algo escondido, aunque si te fijas se ve y hay algún hito que lo marca.
Regresaremos por el mismo camino hasta el desvío que habíamos cogido en la pista y seguiremos subiendo por ella hacia el alto de la Carrasca (5). Lo mejor de esta parte del recorrido son las vistas que se tienen de esta parte de la Sierra de Guara.
Hacia el este, el Tozal de Guara, el pico más alto de la Sierra de Guara con 2.077 m.

Hacia el oeste, la ermita de San Cosme y San Damián, con las paredes del barranco. También se ve la parte más alta del Huevo de San Cosme y como telón de fondo, los Mallos de Ligüerri y el pico Borón.

Tras un falso llano, comenzaremos poco a poco a bajar de nuevo hacia el embalse de Vadiello por la pista, llegando primero al desvío que habíamos tomado al principio y continuando después por el mismo camino hacia la presa del embalse de Vadiello.

Aprovechamos para disfrutar un rato de las vistas de los mallos de Ligüerri, con el embalse de Vadiello lleno, la imagen es más espectacular. Entre los mallos, destacan por sus formas El Puro a la derecha y La Mitra a la izquierda.

Como ves, se trata de una ruta sencilla y agradable, perfecta para pasar una mañana en la Sierra de Guara.
Recomendaciones para la excursión en los mallos de Vadiello
La excursión se puede realizar en cualquier época del año, pero te recomendamos evitar hacerla en verano por el calor y porque durante gran parte de la excursión no hay nada de sombra.
La estación más bonita es en primavera, cuando el embalse de Vadiello tiene más agua. Nosotros la hicimos en febrero y como has podido ver en nuestras fotos, apenas había agua.
En cuanto a calzado, con unas deportivas es suficiente. La mayor parte de la ruta se realiza por pista, y el tramo de camino es cómodo y casi no tiene pendiente.
Además, como hay que hacer siempre que se sale a la montaña, llevar suficiente agua y algo de comida. No es muy exigente pero no dejan de ser casi 12 kilómetros de recorrido.